Por primera vez en Argentina una madre es enviada a juicio oral y público por querer tener contacto con su hijo
Sábado 15 de Junio de 2024

Género

violencia institucional

Por primera vez en Argentina una madre es enviada a juicio oral y público por querer tener contacto con su hijo

Blackie Walsh, redactora de La Otra Cara.

20 de Mayo de 2024

Susana Ruberto es la presidenta de la Asociación M.A.M.I, que trabaja contra la manipulación con alejamiento y maltrato infantil. Lamentablemente ella tuvo que iniciar esta Asociación ya que su hijo le fue sustraído ilegalmente. Hablamos de la violencia vicaria, que es la peor y más brutal escalada de la violencia de género, la cual destruyó la vida de Susana, su familia y la de su hijo.

 

El juicio será este martes 21 de mayo, a las 10 hs. en Capital Federal, en Berutti al 3552. Organizaciones como Ni Una Menos o Asociación M.A.M.I de Colombia apoyan activamente a Susana Ruberto.

 

Susana Ruberto, es ingeniera, una profesional muy reconocida, que sufrió las peores vejaciones que una mujer puede pasar por parte de su ex marido, con quien tuvieron un hijo que hoy tiene 18 años. Con la justicia de la malicia en mano y el patriarcado cubriéndolo, el progenitor del hijo obligó al niño a escapar una noche de la casa de la mamá, mediante amenazas y una brutal manipulación sobre el menor.

 

Sin embargo y a pesar de todo el sufrimiento mental que ese niño soportaba, le pidió 6 veces a la justicia que quería volver a vivir con su mamá. Nada de eso pasó, el menor no fue escuchado, y Susana como miles de mujeres en Argentina comenzó a transitar el infierno de la violencia vicaria.

 

 

La violencia vicaria se sufre cuando el agresor utiliza a los hijos para dañar o directamente matar a la mamá, muchos de estos progenitores llegan a matar a los menores, a sus propios hijos, solo para destruir a la mamá. 

 

Luego de 3 años y medio de no poder ver a su hijo por directivas de la justicia argentina, Susana que, gracias a todo este vía crucis, sufre diabetes 2, hipertensión, neumonías constantes, insomnio y un letal cáncer, le escribió un mail a su hijo para comunicarse con él, en medio de un dolor y una desesperación que solo las víctimas de violencia vicaria pueden entender.

 

Por ese hecho es que el Fiscal Kessler manda a la mamá del menor, o sea a Susana Ruberto, a juicio oral y público, ya que la acusa de “querer tener contacto con su hijo” y que esto estaba prohibido porque ella tenía una perimetral. La perimetral no existía en ese momento, y si hubiera existido hay leyes que amparan el derecho de cualquier mamá a saber (al menos) si está vivo o muerto su propio hijo.

 

 

Las leyes sobran en Argentina y son buenas también en materia de derecho civil familiar, el problema es que ningún juez las aplica.

 

Se llega al año 2024 con una marea de mamás que son hasta encarceladas por la justicia, para no ver a sus hijos, llenas de denuncias falsas por parte de sus ex parejas violentas que no solo les pegaron, les robaron y destruyeron su emocionalidad, sino que como último ataque les inventan actos espantosos contra sus hijos para que de esta forma la justicia se los saque. 

 

Las denuncias son falsas en más de un 90% de los casos y la justicia argentina jamás investiga, conclusión:  El menor se cría con un violento, sin ver nunca más a su mamá, esa madre puede llegar a morir por este dolor inimaginable, y el futuro de ese chico o chica tiembla. 

 

 

Este martes se juega mucho más que el caso de Susana y su hijo. Este martes se demostró cómo actúa el Poder Judicial contra las mamás y sus hijos en Argentina.

 

Este martes la pregunta de fondo es: ¿Qué plan de fondo tiene el Estado junto al tercer poder para ayudar a los violentos a secuestrar a sus propios hijos y liquidar a las mamás argentinas?

 

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